domingo, 10 de julio de 2016

El balcón

Por aquí, a esto le llaman terraza. Que parece que sea más. Pero no, es un balcón, un balcón grande pero balcón al fin y al cabo. A los balcones pequeños por aquí también los llaman terraza. Igual que el tema de los adosados: A los adosados les llaman chalés. Que también parece que sea más. Muchos sabéis de lo que hablo.

Bueno, a lo que vamos: El balcón.

sábado, 11 de junio de 2016

Goteras

Todo no iba a ser guay. En dos tandas de lluvias de este invierno, dos goteras. Una en la entrada al principio del invierno, y otra en primavera, en el pasillo al lado del dormitorio de la niña.

¿Por qué este año han salido goteras y otros años no?
Pues porque el verano pasado se cambiaron las tejas del edificio, y muy bien no debían de estar puestas.

domingo, 5 de junio de 2016

Llega el turno del baño pequeño (II): Croquis.

He dibujado el baño indicando las medidas reales, y así nos hacemos una idea de qué cabe y qué no cabe, y qué podemos hacer.


Llega el turno del baño pequeño (I): Cómo está ahora.

Cuando hicimos la reforma del piso, también quedó hecho lo gordo del baño pequeño: Se cambió la electricidad, se renovó la fontanería incluyendo cambiar la ducha de sitio, se alicató el suelo y  las paredes, se instaló el inodoro, el plato de ducha y el grifo de la ducha, y se cambió la ventana.

Es un baño de tamaño mediano, y desde que nos mudamos a este piso hace ya casi 3 años (ufff, qué rápido ha pasado), lo hemos estado usando de cuarto para la lavadora, de trastero para la tabla de planchar y la plancha, y de cambiador para la niña. El cambiador de la niña, ha estado plantado en el hueco donde en el futuro estarán la pila y el mueble. Es más grande de lo que debería ser para poderse mover bien en esa habitación, pero cualquier cambiador es así de grande, qué se le va a hacer, y además es el que teníamos porque es herencia de su hermano mayor.


viernes, 15 de enero de 2016

Los armarios de los niños - antes

Por fin ha llegado el momento de tener armarios empotrados en los dormitorios de los niños. Hasta hoy, lo que teníamos era un horroroso agujero en la pared de cada cuarto, con una barra de colgar y una cajonera heredada, donde íbamos amontonando ropa y trastos a la intemperie. El agujero se hizo en la reforma, hace dos años y medio ya, porque pedimos que quitaran los armarios anteriores y lo dejaran limpio para que cuando llegara el carpintero fuera sólo cosa de carpintero, no de albañiles. Desordenado, feo y acumulando polvo. Más o menos como ocurría en el armario del pasillo (aquí). Pero ha llegado el gran día, y en unas horas tendremos unos flamantes armarios con sus cajones, sus estanterías, sus barras de colgar y, sobre todo, ¡sus puertas!

Este post se lo dedico a mi amigo S, que desde hace no sé cuanto quiere un armario empotrado para su casa y sigue procrastinando. Vamos, hombre, ¡que mola!


lunes, 4 de mayo de 2015

El dormitorio de la niña

Ya se puede enseñar el dormitorio de E. En realidad, todavía no duerme allí, duerme en su cuna en la habitación de su hermano.  Desde el día que nos vinimos a este piso plantamos la cuna junto a la cama de A, a riesgo de que no durmieran ni el uno ni el otro, y allí están los dos por el momento. Se hacen la puñeta y se hacen compañía. Al niño le ha venido muy bien, se acabaron los miedos y las excursiones a nuestra cama cada noche, se siente acompañado y  le gusta. A ella también, ha aprendido las rutinas de dormir más rápido que su hermano, supongo que las cosas se entienden mejor si tienes un hermano mayor de quien copiarte. Lo gracioso es que la niña, como ve que el niño muchas veces ronca por la noche (aunque mejoró mucho desde que lo operaron de vegetaciones), piensa que roncar es lo normal y cuando jugamos a hacernos los dormidos, ella hace como que ronca, resopla haciendo ruidos, lo hace desde que tenía un año, que es desde que duermen juntos. A mí me da risa.

domingo, 1 de marzo de 2015

La silla restaurada

Nos quedamos también con una silla de despacho clásica de madera color nogal y tapizada en polipiel verde con adornos dorados, muy bonita pero algo anticuada y con una pata rota, mal reparada con una arandela atornillada sin demasiado cuidado. Por lo menos no tenía carcoma. Esta es la única foto que tengo de la silla como estaba antes: