viernes, 23 de diciembre de 2016

Luces de Navidad en el balcón.

Este año hemos puesto luces en el balcón, mira tú. Es una tira de leds con hilo de cobre que he enrollado entre los barrotes de la barandilla y los cactus. A los niños les hace gracia. Se supone que la tira de leds es impermeable, cosa que ya hemos puesto a prueba porque desde que están puestas ha llovido bastante y han aguantado sin petardazos. La parte del enchufe no es impermeable, claro, pero el enchufe está resguardado debajo del techo.

domingo, 10 de julio de 2016

Los armarios de los niños - después

En enero les llegó el turno a los armarios roperos de los dormitorios de los niños. Colgué los croquis que hice y ya os enseñé algunas fotos sobre cómo iban quedando. Podéis volver a leer aquella entrada, aquí:

Ver los armarios de los niños, antes.

Ahora os voy a enseñar cómo han quedado. Los dos, el del cuarto del niño y el de la niña, son prácticamente iguales, así que os enseño sólo uno de ellos, el de la niña.

El balcón

Por aquí, a esto le llaman terraza. Que parece que sea más. Pero no, es un balcón, un balcón grande pero balcón al fin y al cabo. A los balcones pequeños por aquí también los llaman terraza. Igual que el tema de los adosados: A los adosados les llaman chalés. Que también parece que sea más. Muchos sabéis de lo que hablo.

Bueno, a lo que vamos: El balcón.

sábado, 11 de junio de 2016

Goteras

Todo no iba a ser guay. En dos tandas de lluvias de este invierno, dos goteras. Una en la entrada al principio del invierno, y otra en primavera, en el pasillo al lado del dormitorio de la niña.

¿Por qué este año han salido goteras y otros años no?
Pues porque el verano pasado se cambiaron las tejas del edificio, y muy bien no debían de estar puestas.

domingo, 5 de junio de 2016

Llega el turno del baño pequeño (II): Croquis.

He dibujado el baño indicando las medidas reales, y así nos hacemos una idea de qué cabe y qué no cabe, y qué podemos hacer.


Llega el turno del baño pequeño (I): Cómo está ahora.

Cuando hicimos la reforma del piso, también quedó hecho lo gordo del baño pequeño: Se cambió la electricidad, se renovó la fontanería incluyendo cambiar la ducha de sitio, se alicató el suelo y  las paredes, se instaló el inodoro, el plato de ducha y el grifo de la ducha, y se cambió la ventana.

Es un baño de tamaño mediano, y desde que nos mudamos a este piso hace ya casi 3 años (ufff, qué rápido ha pasado), lo hemos estado usando de cuarto para la lavadora, de trastero para la tabla de planchar y la plancha, y de cambiador para la niña. El cambiador de la niña, ha estado plantado en el hueco donde en el futuro estarán la pila y el mueble. Es más grande de lo que debería ser para poderse mover bien en esa habitación, pero cualquier cambiador es así de grande, qué se le va a hacer, y además es el que teníamos porque es herencia de su hermano mayor.


viernes, 15 de enero de 2016

Los armarios de los niños - antes

Por fin ha llegado el momento de tener armarios empotrados en los dormitorios de los niños. Hasta hoy, lo que teníamos era un horroroso agujero en la pared de cada cuarto, con una barra de colgar y una cajonera heredada, donde íbamos amontonando ropa y trastos a la intemperie. El agujero se hizo en la reforma, hace dos años y medio ya, porque pedimos que quitaran los armarios anteriores y lo dejaran limpio para que cuando llegara el carpintero fuera sólo cosa de carpintero, no de albañiles. Desordenado, feo y acumulando polvo. Más o menos como ocurría en el armario del pasillo (aquí). Pero ha llegado el gran día, y en unas horas tendremos unos flamantes armarios con sus cajones, sus estanterías, sus barras de colgar y, sobre todo, ¡sus puertas!

Este post se lo dedico a mi amigo S, que desde hace no sé cuanto quiere un armario empotrado para su casa y sigue procrastinando. Vamos, hombre, ¡que mola!